Disco acústico. Tocado con el rabel de una cuerda y sin percusión. Son los primeros temas de Rabel que Eloy Castaño me enseñó y que unidos a los romances y la copla del ciego completan este primer trabajo. Grabado en un día y mezclado al día siguiente trata de recuperar un sonido y un instrumento olvidado en los desvanes (mal menor), cuando no, destruidos quizá por la marginación a la que fue sometido en las últimas décadas. Es posible que sus letras y moralejas no gustasen a los responsables políticos del momento y fuesen constantemente censuradas hasta el punto de abandonar los rabeles y sus músicas.
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